-El embarazo es el período de desarrollo del óvulo fecundado. Dura nueve meses y se produce en el útero. Durante este tiempo, el embrión cambia radicalmente, pero también la madre experimenta cambios.
Embrión humano de unos dos meses
La primera señal de un embarazo es la ausencia de menstruación, aunque esta puede ser debida también a otras causas.
Desde que el embrión se implanta en el útero comienza a segregar la hormona gonadotropina coriónica, que producirá cambios en el cuerpo de la mujer. Ésta puede sentirse cansada y somnolienta y tener náuseas y vómitos, sobre todo por la mañana. Normalmente, estos trastornos se pasan después del primer trimestre.
En la tercera semana aparece en el embrión una estructura tubular en la que se desarrollará el cerebro y la médula espinal. También se forman en este período el corazón y el tubo digestivo. A partir de la cuarta semana, se diferencia en el embrión un esbozo de los oídos y los ojos, y a cada lado del cuello se forman cuatro hendiduras branquiales. Con un mes, el embrión tiene el tamaño de un guisante.
Crece rápidamente, alrededor de un milímetro al día, pero el crecimiento no es uniforme en todas las partes del cuerpo. Crece sobre todo la cabeza, que es muy grande y se distingue bien del resto del cuerpo. La frente es prominente y los rasgos faciales son claros. Al final de este mes el embrión mide 3 cm y pesa 11 g.
A principios del segundo mes aparece el esbozo de los brazos y de las piernas y los órganos más importantes comienzan a adquirir forma. Hacia la sexta semana empiezan a formarse los huesos y los músculos. Al final del segundo mes, ya se han desarrollado todos los órganos del futuro ser y algunos están en funcionamiento. A partir del tercer mes recibe el nombre de feto: tiene un rostro definido, con una boca, orificios nasales y oído externo. Puede realizar movimientos y se desarrollan los órganos genitales. Al final del tercer mes mide unos 8 cm y pesa 60 g.
El vientre de la madre crece porque el útero aumenta mucho de tamaño. Cumplidos los cinco meses, el fondo superior del útero alcanza la altura del ombligo. Las mamas también aumentan de tamaño. La mujer puede notar los movimientos del bebé.
El feto crece rápidamente. Todas las partes están perfectamente definidas: cara, manos, pies... Hace muchos movimientos: patea, gira la cabeza, cierra los puños, se chupa el pulgar... Al final del sexto mes el feto mide 30 cm y pesa aproximadamente un kilogramo. Duerme mucho y oye los sonidos.
El útero se agranda hasta llegar a la altura del esternón y oprime los órganos abdominales. El feto tiene cada vez menos espacio para moverse.
Los cambios fundamentales son la maduración de los órganos, sobre todo de los pulmones, y la formación de grasa bajo la piel. Ya puede distinguir los sabores, abrir los ojos y dar patadas.
Además, cambia de postura y se sitúa boca abajo, con la cabeza en la pelvis de la madre, preparándose para nacer. A partir del séptimo mes el feto es viable, es decir, podría sobrevivir si naciera en ese momento.`
Los intestinos del feto no excretan sus desechos, sino que estos se expulsan por la placenta. En los varones, los testículos descienden hacia el escroto.
A final del embarazo, el hígado y la vesícula biliar producen una sustancia semilíquida de desecho que recubre la mucosa intestinal, denominada meconio. El útero alberga un feto que mide 50 cm y pesa entre 2 y 5 kilogramos, una placenta de medio kilo y aproximadamente dos litros de líquido amniótico. La piel del abdomen materno y los músculos han tenido que desarrollarse enormemente.
Esquema del parto. Fase de expulsión
En ocasiones es necesaria una intervención quirúrgica para extraer al feto del útero materno. La cesárea se realiza en casos de emergencia, cuando se estima...
Una vez finalizado el embarazo, tiene lugar el nacimiento de un nuevo individuo mediante un acto denominado parto, que consta de tres fases: