El máximo exponente de este movimiento es el filósofo y escritor José Ortega y Gasset.
Un sol de repetición arroja 10.000 proyectiles por minuto.
Una constelación pluricolor y efímera tapiza el cielo estival.
El ventilador pirotécnico multiplica sus aspas deshilachadas.
Los cohetes braman sirenas sobre la ciudad y el mar copulados.