En la filosofía clásica, tendencia a prestar atención preponderante a los caracteres formales frente a los materiales. En la filosofía moderna, tendencia a prestar especial atención a los aspectos ideales de la realidad. Por último, designa a una de las tres principales tendencias de la filosofía matemática, según la cual no son válidas las operaciones que se realizan con símbolos exactamente definidos.